Desde las montañas de los Andes
Bienvenidos a la página web de la Comunidad Q’eros. Este sitio de Internet fue creado por Mana Estudios en coordinación con miembros de la comunidad de Hatun Q’eros. Estamos en proceso de editarla y se dispondrá en breve de una versión en quechua.

La región Q’ero está ubicada sobre los flancos orientales de un grupo extenso de picos nevados, cercanos a la cordillera del Vilcanota. Desde alturas o punas ubicadas a más de 5000m.s.n.m., los Q’eros dominan un territorio complejo de diferentes pisos ecológicos que descienden hasta los 1400 m.s.n.m., cabecera del bosque o “monte” amazónico. Su ubicación pertenece a la jurisdicción de la provincia de Paucartambo, distrito del mismo nombre, departamento de Cusco en el Perú.

El nombre de Q’eros se refiere a los 8 ayllus que hasta los años 50 formaban distintas haciendas en la región de Paucartambo. Actualmente son 5 las comunidades que pertenecen a la Asociación de Comunidades de la Nación Q’eros: Hatun Q’ero, Q’ero Totorani, Japu, Quico y Marcachea las cuales tienen una población total de 2,139 habitantes.

Los Q’eros, a diferencia del resto de comunidades campesinas, mantienen manifestaciones culturales tradicionales de la época prehispánica , las que se reflejan en la práctica de la religiosidad andina , la alta tecnología agrícola, la artesanía textil, la medicina tradicional, actos rituales, festividades y especialmente su estrecha relación con la tierra y sus montañas. Estas prácticas relacionadas con el pasado histórico han hecho que los Q’eros sean considerados como el último ayllu inca. Sus sabios ancianos atribuyen que el hecho de que sobrevivieran a la conquista española se debe a la protección que les han brindado las montañas sagradas, sus APUS.

Durante años los Q’eros se mantuvieron alejados de la avalancha del progreso y la occidentalización; pero, sin embargo, poseen una organización comunal dinámica que se manifiesta en una suerte de dicotomía de “adaptación-resistencia”, lo que significa que han asimilado estratégicamente todo aquello que es útil y conservan lo tradicional adaptándolo a los cambios. Actualmente, la apertura se está haciendo inevitable pues hay dos carreteras casi terminadas las cuales harán efectivo el acceso a las comunidades de la zona. Esta apertura puede ser beneficiosa para los Q’eros pero también son conscientes de que expone a su región y a su gente a amenazas como la minería, pues su territorio es rico en minerales; a la pérdida de sus tradiciones ancestrales y a una actividad turística que de no estar bien planificada puede resultar perjudicial para la integridad de su cultura.